3 jun 2025

ME VINE AL CAMPO (Rondel)

 

Me vine al campo a vivir,

huyendo de la ciudad

en busca de soledad.

para poder escribir.


Necesitaba fluir

y tener serenidad,

me vine al campo a vivir

huyendo de la ciudad.


Algo me hizo presentir

que habría felicidad

y esa fue mi prioridad.

Cuando lo empecé a intuir

me vine al campo a vivir.




AL SON DE LA RIMA

 

Poniendo mi corazón

y de alegría revestida

me apresto muy complacida

a echarle imaginación.


Busco de la rima el son

y como soy atrevida

nunca me doy por vencida

y escribo con convicción.


Os confieso mi afición

pues es cosa divertida

modelar la idea surgida

con cariño y con tesón.


Tras escasa reflexión

la poesía concebida

ha quedado concluida

con cierto tono burlón.


No sé si pedir perdón

porque está poco pulida,

un poquito relamida

y algo pobre de expresión.




CALOR EXTREMO (Coplas de pie quebrado)


 Aún no ha llegado el verano

y ya voy abochornada,

con sudores,

el calor es inhumano

y hasta dejé relegadas

mis labores.


Asfixiada por la calle

el abanico meneo

con destreza,

y mientras cimbreo el talle

con el calor me mareo

¡qué tristeza!


Tengo un deseo salvaje

de largarme, sin tardar,

a la playa,

y al hacer el equipaje

no me quisiera olvidar

la toalla.


Ni tampoco el protector

el sombrero, la sombrilla,

ni el pareo;

y tras darme el bronceador

me marcharé por la orilla

de paseo.




1 jun 2025

EN UN CLARO DEL BOSQUE (Silva)

 


En un claro del bosque vi un sendero

y lo seguí, confusa e intrigada;

la espesura cerrada

daba, de pronto, paso a un caserío,

o, más bien, a un vestigio del pasado.


El olor de la menta y el romero

y el rumor de algún río

sorprendieron, alegres, mis sentidos

que gozaron absortos, complacidos.


Me adentré sin tardanza

y mis ojos pudieron contemplar

los restos de otro tiempo

en el silencio opaco del lugar.


Las ventanas abiertas, sin cristales,

y los techos sin tejas;

derruïdos portales

y retorcidas rejas.

Por los rincones, restos de recuerdos:

vidas y muertes, penas y alegrías;

ecos de amores, tras las celosías...



31 may 2025

HELADO DE CHOCOLATE

 



Confieso aquí mi adicción

al chocolate más puro

sea en natilla o sea del duro

es mi dicha y mi pasión.


En cuanto el verano llega

me lo preparo en helado,

me sale que ni pintado;

y si con licor se riega

se resuelve una gran pega

pues ya no se cristaliza,

-cosa que a mí me horroriza-

permanece tan cremoso

que resulta milagroso.

¿Sabes cómo se realiza?


Haz primero unas natillas

con leche, azúcar y huevo,

añádele nata luego

batida con las varillas

-resultarán muy sencillas-

No olvides el chocolate

y, una vez rallado, bate

hasta que esté amalgamado

y una crema haya formado;

el licor, como remate.


Mételo al congelador

sin dilación, de inmediato,

y muévelo a cada rato

para que salga mejor,

-con cuchara o tenedor-,

y cuando esté bien helado

y compacto haya quedado

te sirves una porción:

te embargará la emoción

y quedarás encantado.

SIEMPRE ADELANTE (Soneto)

 

Avanzo pertinaz, siempre adelante,

sin mirar si se mueven las arenas;

mientras corra la sangre por mis venas

buscaré entre el carbón algún diamante.


Me empecino, aunque el mundo se quebrante,

en coger de la vida, a manos llenas,

todo lo que me ofrezca, que es apenas

una gota fugaz de luz errante,


un nuevo amanecer, una sonrisa,

una charla tranquila, intrascendente,

una lectura amena y esa brisa


que acaricia mi rostro brevemente;

un aroma, el sabor de una manzana

y la esperanza puesta en el mañana.

28 may 2025

TENGO LA GARGANTA ROTA (VILLANELA)

 




Tengo la garganta rota,

si canto me sale un gallo

y quedo como un idiota.


Casi voy a echar la pota

de lo angustioso que me hallo,

¡tengo la garganta rota!


Por no aceptar la derrota

los gorgoritos ensayo

y quedo como un idiota.


Mi gallina se alborota;

por mí, que la parta un rayo.

¡Tengo la garganta rota!


La paciencia se me agota:

mejor no canto, me callo

y quedo como un idiota.


Si disimulo, lo nota.

¡que se busque un papagayo!

tengo la garganta rota

y quedo como un idiota.

LA ALEGRÍA (VILLANELA)

 


Siento una gran alegría

cuando la música suena

y fluye la vida mía.


Esa dulce melodía

de sosiego y paz me llena,

siento una gran alegría.


Con coraje y valentía

me bato contra la pena

y fluye la vida mía.


Desbordante de energía

estoy, pletórica, plena,

siento una gran alegría.


Me rodea la armonía

que mi corazón serena

y fluye la vida mía.


¡Que huya la melancolía

y salga el júbilo a escena!

Siento una gran alegría

y fluye la vida mía.


27 may 2025

PLACERES PLAYEROS

 

He ido a pasar unos días

a la orillita del mar,

pensando estar muy tranquila,

tomar el sol y nadar. 


El primer día que bajo

a la playa, tan contenta,

llevando en mi bolsa un termo

con helado té de menta,

me temo que no hay lugar

para plantar mi sombrilla,

aunque, al fin, encuentro un hueco,

a cien metros de la orilla.


Llego rauda y me aposento,

estiro bien la toalla,

y me tumbo, musitando,

¡qué bien que se está en la playa!


Más, de pronto, un proyectil

me llega como las balas…

¿Es que habrá algún insensato

que esté jugando a las palas?

¡Era lo que me faltaba,

me ha impactado en la nariz!

tal y como empieza el día

no lo intuyo muy feliz.


Mejor será que me ponga

un buen ratito en remojo…

que ese niño del rastrillo,

por poco me saca un ojo.


El agua está algo revuelta

pero eso a mí no me arredra,

peor ha sido al entrar,

que me he clavado una piedra…


¡Madre mía!¿esto qué es,

tan viscoso y transparente?

¡Se me pegó una medusa

que llegó con la corriente!


¡Ay, qué picor!, ¡qué urticante!,

¡cómo la piel se me ha puesto!

Voy corriendo a un dispensario

a ver si me arreglan esto…


Y, en cuanto me hayan curado,

os lo digo de verdad,

que voy a  hacer las maletas

y me vuelvo a la ciudad.




OXÍMORON

 Hoy me siento perversa o a la inversa,

ando tranquilamente alborotada,

hablando sin cesar, pero callada,

estoy muy concentrada, aunque dispersa.


Tengo momentos de cordura loca

y me gusta en la noche el sol que brilla,

me siento mar adentro aun en la orilla,

y es que estar en lo cierto me equivoca.


El caos en mi mente está ordenado,

un armónico embrollo; mis ideas

danzan quietas de modo que parece,


que no están, que el cerebro se ha apagado,

que no hay ni inspiración ni cefaleas,

y así temo que acabe cuando empiece.


Lo que nace, perece.

Os confieso en voz alta mi secreto

en discurso ampuloso, pero escueto.


IRREDENTA DEVOTA


 

Irredenta devota de las clásicas,

escribo liras, décimas u octavas;

la estrofa me da igual:

una silva, un soneto, un madrigal…

todas resultan básicas.


Me supone una mística experiencia

encontrar la cadencia,

y hallar la rima justa:

calzarla como un guante

y aguardar, expectante,

a que otra idea cruce mi cabeza.


A ratos son las musas compasivas

y alivian mi torpeza,

mas, veleidosas por naturaleza,

en otras ocasiones son esquivas.


Pero no me impaciento;

manteniendo actitudes positivas

me bato contra el ritmo y el acento

para que encajen a la perfección,

y me da un subidón

cuando el poema doy por concluido;

de júbilo me inunda un estallido

y me desbordo de satisfacción.


26 may 2025

POESÍA SUBLIME


¿La poesía, en general,

ha de ser culta y brillante,

memorable , relevante,

lírica y trascendental?


¿Poemas con altos vuelos

sobre temas muy profundos,

sublimes o furibundos

sobre amor o desconsuelos?


Pues en mí la rima brota

de mil maneras sencillas,

soy poeta en zapatillas

aunque a veces dé la nota.


Yo le canto a cualquier cosa

poniendo mi corazón:

al pan, al vino, al jamón

o a la sutil mariposa.


Escribo una oda a un chucho,

a la alpargata, al espejo,

al acento circunflejo,

o a un pajarito pachucho.


Aunque alguna vez me atrevo,

cuando me encuentro más mustia,

a escribir llena de angustia,

penas que en el alma llevo.




25 may 2025

MI PERRO BONACHÓN

 


Tengo un perro grandullón

que es un pedazo de pan,

tan fuerte como un titán,

de carácter bonachón.


Es más dulce que un bombón

aunque sea un malandrín,

sabe que me hace tilín

porque se porta muy bien,

cuando yo le grito ¡Ven!

viene alegre y saltarín.


ESTILO PROPIO

 

Si el idioma manejo con rudeza

desgranando de ripios un rosario

mientras escojo mi vocabulario

usando más los pies que la cabeza;


si aduzco con flagrante ligereza

que es alto mi bagaje literario

defendiendo de modo temerario

que es lirismo sin par y no torpeza;


si escribo discordancias sin sentido

pasándome las normas por el forro,

es porque soy genial, ya me has leído.


No necesito ayuda ni socorro,

mi poema está justo y bien medido,

ahórrate el sermón, que me amodorro.


Ni corrijo ni borro;

sin piedad la gramática fusilo,

pero no es ignorancia, sino estilo.

VIAJAR

 

Está bien lo de viajar,

ir de la Ceca a la Meca...

pero me sale una mueca

si me lo empiezo a pensar.

Lo tengo que meditar,

pues me parece atrayente,

ver mundo, conocer gente,

y parar en un hotel,

que aunque sea de gran nivel

me da una pereza ingente.


Los colchones no me gustan

pues, acostumbrada al mío,

dormir es un desafío

si los muelles se me incrustan

o las sábanas no ajustan.

Siempre los encuentro duros

y me veo en mil apuros

sin poder pegar el ojo,

me levanto con enojo

pensando en los días futuros.


Como decía E.T.,

echo de menos mi casa,

la comida no me pasa,

no me entra ni el café.

Así que no tardaré

en retomar el camino

y en cuanto llegue a destino

diré lo de "dulce hogar".

¿Dónde mejor voy a estar?

Ni lo sé ni lo imagino. 

DUALIDAD

 

Alocada o muy prudente,

eufórica o deprimida,

unas veces por la vida

voy cuerda y otras, demente.


Moderada o insolente,

desenvuelta o inhibida,

vacilante o decidida,

perezosa o diligente.


Soy voluble y tornadiza,

pero no es grave el asunto

y no me pienso alarmar.


También soy asustadiza.

¿Será un problema? ─pregunto.

¡Lo tendré que consultar!

23 may 2025

SUSPIROS


 

Arrebolada de amores

desde el balcón yo te miro

la figura.

Y mientras riego las flores,

dejo caer un suspiro,

con ternura.


Si me miras con cariño,

bajando un poco los ojos,

yo presiento

que el rubor con que me tiño

te dice, con mis sonrojos,

lo que siento.


Aquí te estoy esperando

pues por tu querer me muero

y es mi anhelo

que me vayas declarando

si tu interés es sincero,

¡Ay, mi cielo!



TRAIDOR


 Contigo yo jamás tuve un secreto,

con suprema confianza me vaciaba,

no pude imaginar, ni recelaba

que por ti me encontrase en un aprieto.


Mis sueños y mis penas al completo

te entregué, sobre ti me abandonaba;

mi intimidad supuse que quedaba

a salvo, te creía más discreto.


Y hoy me hallo por tu culpa reprendida

y mi vida privada descubierta,

de vergüenza creí perder la vida.


Pues aunque eché la llave de tu puerta

Tenías la cerradura derruída

¡mi madre te leyó! ¡me quedé muerta!


Tras la noche despierta

decidí destruir aquel diario

culpable  de un bochorno innecesario.


LA VOZ MÁGICA.


 

Ella canta en la mañana

asomada a su balcón

con júbilo e ilusión.

En la plaza una fontana

con su agua cristalina

se une a la voz argentina:

Es música encantadora

que enamora.


Los que pasan quedan presos

y se sienten admirados

escuchando ensimismados

dicen: ¿Qué acordes son esos

que llegan a mis oídos

y traspasan mis sentidos?

Hacen sentir paz y calma

en el alma.


La chiquilla canta y canta

inocente ante el hechizo;

bajo el balcón un macizo

de jazmines se levanta

y un aroma disemina

que de alegría trasmina.

La vida se antoja plena

y sin pena.


Cuando la voz enmudece

muere el aroma a jazmines;

de los alegres jardines,

la magia desaparece.

El murmullo de la fuente

es un ruido simplemente.

Todos siguen su camino

anodino.


TRES ESTRELLITAS

 

Tres estrellitas viajeras​

titilan en el azul,

bordando mantos de tul

y alegres enredaderas,

desplazándose ligeras

a través del firmamento

como en el más bello cuento.

Ellas velarán tu sueño,

duérmete ya, mi pequeño,

duerme tranquilo y contento.


SUENA UN PIANO

 

Tengo ganas de llorar

no me preguntéis por qué.

Un piano desgrana su música

y mi corazón siente,

escucha, se emociona.


Noto en mis ojos

la calidez de las lágrimas,

en mi pecho la tibieza

de la melancolía.


La música me envuelve

y me dejo llevar.

Me oprime la tristeza

allá, en lo profundo,

mezclada con serena quietud.


Una sosegada calma

se desliza por mis venas

templando mis latidos.


No hay nada más en el aire,

sólo la dulzura del sentimiento,

del latido agridulce de la vida.


Las notas ya no suenan,

la música ha cesado...

con un suspiro pongo fin

a mi indolencia.